La ex participante del reality habló en televisión sobre sus polémicos dichos, aseguró que no es racista y reconoció que necesita ayuda profesional.
Luego de su polémica salida de Gran Hermano Generación Dorada, Carmiña Masi brindó una entrevista en el programa Cortá por Lozano, conducido por Verónica Lozano, donde habló sobre lo ocurrido dentro del reality y expresó su arrepentimiento.
En un clima íntimo, la ex participante se mostró muy conmovida al recordar su paso por el programa y reflexionó sobre sus actitudes durante la convivencia. “No hay mal que por bien no venga”, expresó al referirse a la experiencia que vivió en la casa.
Al repasar las imágenes del momento que generó la polémica, Masi reconoció sentir vergüenza por lo ocurrido. “Fue terrible lo que dije. Las veces que veo el material me da mucha vergüenza ver lo que hice y lo que dije”, admitió.
Durante la entrevista también aseguró que no se considera una persona racista y recordó que dentro del reality compartía momentos de cercanía con Jenny Mavinga. “No me siento una persona racista, no soy racista y no me gusta esa palabra”, afirmó.
En medio de su relato, Masi se quebró al hablar de su situación personal y reconoció que necesita apoyo profesional. “Yo no sabría explicarlo, necesito terapia. Nunca pude encontrar un buen psicólogo, todo el mundo tiene que hacer terapia”, expresó entre lágrimas. Además, dijo sentir que sufre el llamado “síndrome del impostor”, que la lleva a sabotearse a sí misma.
La emoción también la llevó a recordar a su padre, quien falleció cuando ella tenía 10 años. En ese contexto relató una anécdota familiar vinculada a una mariposa amarilla que su madre le dijo que simbolizaba la presencia de su papá.
La polémica dentro del reality se originó por comentarios discriminatorios dirigidos a Mavinga, lo que derivó en la expulsión inmediata de Masi del programa. Desde la producción de Gran Hermano Generación Dorada informaron en ese momento que se trató de una “conducta inadmisible”.
El conflicto también trascendió el ámbito televisivo. Damián Papasodaro, esposo de Mavinga, adelantó que iniciará acciones legales por lo sucedido. Según explicó en el programa A la Barbarossa, decidió avanzar con una denuncia penal al considerar que el hecho “va más allá del juego”.
Papasodaro también cuestionó la actitud de Emanuel Di Gioia, quien estaba presente cuando ocurrieron los comentarios y, según sostuvo, reaccionó con una sonrisa ante la situación.
El esposo de la participante señaló que la decisión de acudir a la Justicia busca enviar un mensaje social contra la discriminación y generar conciencia sobre este tipo de conductas.






























