En pleno vivo de “La mañana con Moria”, María Fernanda Callejón protagonizó un tenso intercambio con la abogada Lara Piro, representante legal de Mauro Icardi, en medio del debate por las multas que enfrenta Wanda Nara.
Fuerte cruce en TV: María Fernanda Callejón enfrentó a una abogada de Mauro Icardi
Un nuevo escándalo televisivo se desató en La mañana con Moria, el ciclo conducido por Moria Casán. Esta vez, la protagonista fue María Fernanda Callejón, quien mantuvo un explosivo cruce con Lara Piro, una de las representantes legales de Mauro Icardi.
El conflicto surgió cuando la letrada analizaba al aire la situación judicial entre el futbolista y Wanda Nara. Durante la entrevista, Piro sostuvo que la conductora adeudaría más de 500 millones de pesos en concepto de multas, afirmación que generó la inmediata reacción de Callejón.
“Me parece obsceno que estemos hablando de una persona que debe pero que está reclamando por sus derechos”, lanzó la actriz, cuestionando el enfoque de la discusión. Además, sostuvo que comparar su situación con la de otras mujeres invisibiliza reclamos que —según expresó— pueden sentar precedentes.
La tensión escaló cuando Piro respondió con una referencia indirecta a la situación personal de Callejón, lo que desató una fuerte réplica de la panelista. “De mi vida privada no habla. Yo no la autorizo a hablar de mi vida privada”, manifestó con visible enojo, reclamando confidencialidad respecto de su propia causa judicial.
El intercambio se produjo en un contexto mediático ya cargado por la exposición pública del conflicto entre Icardi y Nara, que involucra disputas económicas y familiares. Callejón cerró su postura reafirmando su solidaridad con Nara y cuestionando la exposición mediática del caso.
La venta de sus muebles por WhatsApp
En paralelo, Callejón volvió a ser noticia por una decisión personal: tras concretar la venta de la casa que compartía con su exmarido, Ricky Diotto, optó por vender todo el mobiliario de la propiedad a través de WhatsApp.
La situación se conoció en A la tarde, donde se difundieron imágenes de los artículos ofrecidos: camas, mesas, sillones, cómodas, muebles de exterior e incluso una pantalla para hogar a leña.
Según se explicó en el programa, la vivienda había sido adquirida mediante un crédito UVA a 30 años y, tras la separación, se generaron desacuerdos sobre el pago de las cuotas. La deuda habría alcanzado una cifra millonaria antes de resolverse judicialmente, lo que finalmente derivó en la venta del inmueble para cancelar el crédito y levantar la hipoteca.
Con la operación cerrada, la actriz no solo saldó un frente financiero y legal, sino que también decidió desprenderse de los objetos que formaban parte de esa etapa de su vida, marcando así un cierre definitivo a nivel personal.






























