Alex Caniggia volvió a referirse al conflicto con su madre, Mariana Nannis, y ratificó que el vínculo sigue completamente roto desde 2023, tras el episodio que derivó en su salida del departamento familiar poco antes del nacimiento de su hija.
En ese contexto, el mediático sostuvo que no tiene contacto con Nannis y que, por el momento, no considera un acercamiento. Sin embargo, dejó abierta una posibilidad a futuro: el eventual encuentro entre su madre y su hija Venezia dependerá de la decisión de la niña cuando sea más grande, trasladando el conflicto a una instancia futura.
Por su parte, Melody Luz reforzó la postura actual al expresar desconfianza y rechazo hacia cualquier acercamiento, priorizando el entorno familiar inmediato. Esta posición evidencia que el conflicto no solo persiste, sino que también condiciona cualquier intento de recomposición.
El origen de la ruptura se remonta a un episodio de desalojo en 2023, con versiones contrapuestas sobre lo ocurrido. Mientras Caniggia lo interpretó como un quiebre definitivo, desde el entorno de Nannis se argumentó que la decisión respondía al estado del inmueble.
Más allá de lo personal, el caso expone una dinámica frecuente en figuras mediáticas: conflictos familiares que se prolongan en el tiempo y se redefinen públicamente, donde las decisiones íntimas quedan atravesadas por la exposición y la construcción narrativa.